Según el Diccionario panhispánico de dudas:
Voz francesa que significa ‘situación de difícil o imposible resolución, o en la que no se produce ningún avance’. Su uso es innecesario en español, por existir las expresiones callejón sin salida o punto muerto, de sentido equivalente: «Las posibilidades para encontrar una solución favorable podrían llegar a un callejón sin salida» (Siglo [Guat.] 7.10.97); «Francia es responsable del punto muerto en las negociaciones» (País [Esp.] 11.9.77). A veces se utiliza erróneamente por compás de espera, expresión que significa, simplemente, ‘detención temporal de un asunto’.

Estoy seco. Va a finalizar Enero y no he leído un solo libro en todo el mes; una situación, tal y como le contaba esta mañana a un amigo, inaudita, no vivida en los últimos 25 años. De escribir, como diría el humorista, "ni hablamos".
Y es curioso, porque yo estoy perfectamente. De hecho, bastante mejor que en los últimos tiempos. El canalla de mi subconsciente, sin embargo, parece afirmar lo contrario, así que, por respeto a la gente que se sigue pasando por aquí (algunos a diario, vaya ganas), hago saber que no voy a actualizar este blog durante, al menos, mucho mucho tiempo.
Dejemos pasar los meses y veamos si se trata de un auténtico cul de sac, o si, según el Dpd, he titulado erróneamente esta entrada. Sea como sea, gracias por seguir mis diletancias durante casi dos años.
Voz francesa que significa ‘situación de difícil o imposible resolución, o en la que no se produce ningún avance’. Su uso es innecesario en español, por existir las expresiones callejón sin salida o punto muerto, de sentido equivalente: «Las posibilidades para encontrar una solución favorable podrían llegar a un callejón sin salida» (Siglo [Guat.] 7.10.97); «Francia es responsable del punto muerto en las negociaciones» (País [Esp.] 11.9.77). A veces se utiliza erróneamente por compás de espera, expresión que significa, simplemente, ‘detención temporal de un asunto’.

Estoy seco. Va a finalizar Enero y no he leído un solo libro en todo el mes; una situación, tal y como le contaba esta mañana a un amigo, inaudita, no vivida en los últimos 25 años. De escribir, como diría el humorista, "ni hablamos".
Y es curioso, porque yo estoy perfectamente. De hecho, bastante mejor que en los últimos tiempos. El canalla de mi subconsciente, sin embargo, parece afirmar lo contrario, así que, por respeto a la gente que se sigue pasando por aquí (algunos a diario, vaya ganas), hago saber que no voy a actualizar este blog durante, al menos, mucho mucho tiempo.
Dejemos pasar los meses y veamos si se trata de un auténtico cul de sac, o si, según el Dpd, he titulado erróneamente esta entrada. Sea como sea, gracias por seguir mis diletancias durante casi dos años.