sábado 25 de noviembre de 2006
lunes 20 de noviembre de 2006
Philip Roth. Elegía
Roth siempre consigue el milagro de interesarme en la historia desde el principio y mantener mi atención pegada a ella durante horas, hasta que el cansancio ocular me obliga a tomar un respiro. La brevedad de Elegía me ha supuesto una decepción precisamente por eso, porque desde la subjetividad del lector, concluye apenas ha comenzado. Aunque tal vez sea mejor así, porque la carga emocional contenida en la historia quizás fuera difícil de soportar durante mucho más tiempo. Roth ha escrito uno de sus libros más oscuros, de una dureza existencial no apta para ánimas sensibles. La explicación hay que buscarla en su condición de heptagenario y en el luctuoso suceso que originó el libro: el fallecimiento de algunos de sus mejores amigos, incluido el gran Saul Bellow. Se puede considerar por tanto a Elegía como la respuesta literaria de un gigante de la literatura (tal vez el mayor de los escritores vivos) a la muerte de otro de sus colosos.
El destino del protagonista de la novela comienza con la primera y abrumadora confrontación con la muerte en las idílicas playas de sus veranos infantiles, pasando por los problemas familiares y los logros profesionales de su edad adulta, hasta llegar a su vejez, cuando se siente desgarrado al comprobar el deterioro de sus contemporáneos y acosado por sus propias dolencias físicas. Artista publicitario de éxito con una agencia de publicidad en Nueva York, el protagonista es padre de dos hijos de un primer matrimonio que lo desprecian, y de una hija de un segundo matrimonio que lo adora. Es el amado hermano de un buen hombre cuyo bienestar físico consigue despertar en él una amarga envidia, y además el solitario ex marido de tres mujeres diferentes con quien ha mantenido matrimonios desastrosos. Al final, es un hombre que acaba siendo lo que no quería llegar a ser.
(2) La lápida que adorna la cubierta es también una exigencia del autor.Everyman is the name of a line of English plays from the 15th century, allegorical plays, moral theatre. They were performed in cemeteries, and the theme is always salvation. The classic is called Everyman, it's from 1485, by an anonymous author. It was right in between the death of Chaucer and the birth of Shakespeare. The moral was always 'Work hard and get into heaven', 'Be a good Christian or go to hell'. Everyman is the main character and he gets a visit from Death. He thinks it's some sort of messenger, but Death says, 'I am Death' and Everyman's answer is the first great line in English drama: 'Oh, Death, thou comest when I had thee least in mind.' When I thought of you least. My new book is about death and about dying.
sábado 18 de noviembre de 2006
Banana Yoshimoto. Sueño profundo
Tres jóvenes que atraviesan un periodo difícil de su vida son las protagonistas de este bellísimo volumen de la escritora japonesa Banana Yoshimoto. «Sueño profundo», «Los viajeros de la noche» y «Una experiencia», los tres relatos que componen el libro, exploran a través de esas jóvenes los mundos que se abren cuando todo parece desmoronarse y sólo queda el vacío, mundos poblados por sombras que de pronto se hacen presentes en la vida de cada día.Si Terako, la protagonista de «Sueño profundo», enamorada de un hombre que no puede comprometerse, debe enfrentarse sin su amiga Shiori a una soledad desconocida que la sume en la inmovilidad, Shibami, la narradora de «Los viajeros de la noche», vive en propia piel el extraño dolor que la muerte de su hermano Yoshihiro produce en las dos mujeres que lo quisieron. Por último, en «Una experiencia», Fumi-chan acude cada noche a la somnolencia que le produce la bebida, para quedar aterrada al oír, antes de dormirse, una extraña melodía que, al final, será la que le ayude a salir adelante.
jueves 16 de noviembre de 2006
Metropol. Walter Jon Williams
ficción y a la fantasía. Sus puntos de partida provienen del uso de la tecnología (producto de la ciencia) por un lado, y de la magia por el otro. Si seguimos a partir de ahí una deducción lógica, la ley de Clarke permite asegurar que cualquier narración de cf lo suficientemente avanzada (inexplicada, extraña) sería indistinguible de la fantasía. Ese principio es el que ha permitido, entre otras cosas, la explosión del actual movimiento New Weird en las islas británicas, una forma de hacer literatura fantástica que aúna los subgéneros que la componen.Los escritores de la New Weird han rescatado el espíritu poligenérico de la añeja revista Weird Tales y le han añadido materiales provenientes del acervo acumulado tras una centuria de cf. Se podría hablar largo y tendido sobre esta nueva corriente, sus logros, sus detractores o incluso su posible inexistencia (algo común a todas las revoluciones), pero no es éste el momento. El libro que nos ocupa no pertenece a ella, pues su publicación se remonta a varios años antes de su eclosión. Por esa razón, por cercanía temporal y estética, Metropol se postula, tal como anuncia el texto promocional, como uno de sus principales precedentes.
Una barrera ha caído entre la humanidad y el espacio. A lo largo de los siglos, el mundo se ha urbanizado hasta que el planeta entero es una sola metrópolis superpoblada. Capa sobre capa, la superposición de arquitecturas de una complejidad creciente genera relaciones geománticas que culminan en la acumulación de energía en los nexos apropiados: el plasma. Con plasma, cualquier cosa es posible. Su uso, controlado por la Compañía del Plasma, está celosamente reservado a los que pueden pagárselo. Y, por eso mismo, es la posesión más codiciada por los que desean subvertir el sistema, y también por aquéllos que simplemente buscan salir adelante. Cuando Aiah, funcionaria de la Compañía y miembro de una minoría oprimida, topa por casualidad con un depósito de plasma sin cartografiar, la cuestión no es si aprovechará la oportunidad para alcanzar poder y fortuna, sino a quién entregará su lealtad, y con ella un recurso de potencia prácticamente ilimitada.
La indefinición de la novela provocó una cierta controversia tras su publicación. Por un lado fue reivindicada como cf por sus elementos tecnológicos, pero por otro, el inexplicado plasma y su manejo por parte de los llamados "magos" dio motivo a muchos aficionados para querer integrarla en un tipo de fantasía que el mismo autor calificó como "urbana". Lo cierto es que esa Tierra totalmente urbanizada que propone Williams está más cerca de la Nueva Crobuzón de China Mieville que del Trantor asimoviano. Compuesta por ciudades estado, bajo la luz uniforme de la Barrera, ha crecido fagocitando las antiguas construcciones mediante el parcheo de edificios antiguos, creando una claustrofóbica urbe en la que los bajos estratos sociales habitan los andamiajes que cubren las fachadas mientras que parte de los edificios empresariales y antiguas fábricas callejeras permanecen vacíos. Varias clases sociales, distintas razas y grupos de mutantes intentan circunscribirse a sus propias zonas metropolitanas. El uso de los transportes públicos, el neuma y los viarios, es mayoritario. Estamos ante un mundo postmoderno, una civilización estancada desde hace cientos de años que debe su principal modo de subsistencia a un elemento, el plasma, que por inexplicado no puede recibir otro calificativo que el de mágico.
martes 7 de noviembre de 2006
Edición dantesca
La cosa tiene miga, porque además se trata del libro que en teoría lanzó a La Factoría de Ideas, editorial que lo publicó, a un nuevo estatus de bonanza. Más o menos, 16 ediciones (otro día hablamos de la pillería que eso conlleva), además del posterior paso a edición de bolsillo bajo el sello Puzzle. Pues bien, en todas sus encarnaciones está incompleto, le faltan dos páginas, precisamente las que componen el Epílogo, o sea, el final del libro.

domingo 5 de noviembre de 2006
Premios Ignotus 2006
NOVELA: Danza de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo (Minotauro)NOVELA CORTA: La traición de Judas, de Joaquín Revuelta (Artifex, Bibliópolis)CUENTO: Días de otoño, de Santiago Eximeno (Galaxia, Equipo Sirius)ANTOLOGÍA: Ven y enloquece, de Fredric Brown (Gigamesh)LIBRO DE ENSAYO: Idios Kosmos, de Pablo Capanna (Grupo AJEC)ARTÍCULO: Crónicas Marcianas, de Alfonso Merelo (Vórtice en Línea 6, Ediciones Parnaso)ILUSTRACIÓN: Gigamesh 41, de Alejandro Terán (Gigamesh)PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: Cálico Electrónico (Web), de Nikodemo AnimationTEBEO: La legión del espacio, de Alfredo Álamo (Sitio de Ciencia Ficción)OBRA POÉTICA: On / Off, de Gabriella Campbell (Vórtice en línea 7, Ediciones Parnaso)REVISTA: Asimov CF (Robel)NOVELA EXTRANJERA: Tormenta de Espadas, de George RR Martin (Gigamesh)CUENTO EXTRANJERO: El sumidero de la memoria, de Mike Resnick (Gigamesh 42, Gigamesh)WEB: Sitio de ciencia-ficción, de Fco. José Suñer Iglesias
La lista de galardonados me recuerda una edición más que, en general, los Ignotus premian la popularidad por encima de otros valores. Tampoco es para tirarse de los pelos, es su idiosincrasia, ni mejor ni peor que otras. A veces la obra más popular coincide con la mejor, y otras no. Puede parecer chocante el triunfo de unas sobre otras entre lasfinalistas, pero a mí siempre me han resultado más llamativas las ausencias de determinadas obras en la propia final (Rudy se refirió acertadamente a ello el año pasado).
Hay un dato que me parece relevante: la ausencia total de Bibliópolis en los premios cuando hace pocos años se lo llevaba todo. Como editorial, ha crecido mucho, ha publicado más que nunca, se ha diversificado, ha iniciado proyectos enriquecedores para la cf española, y sin embargo, nada. A mí la razón me parece obvia. La desaparición de Luis del fandom ha sido decisiva. No puedo hablar de los otros casos, pero particularmente tengo que decir que no me sorprende mi "derrota". Ya me pareció genial figurar entre los elegidos habiendo otros ensayos excelentes que ni siquiera fueron tomados en cuenta, pero eran muchos los imponderables a superar. Tres artículos finalistas estaban disponibles en internet y el mío no (esto no es un reproche; no tengo mas que agradecimientos hacia la gran labor de Luis y Arturo y la oportunidad que me prestaron). El quinto tampoco lo estaba, pero era nada menos que Disch. Por otro lado, la naturaleza de mi ensayo lo convertía en poco popular. Por un lado, era un artículo de tesis (o de opinión, llamadlo como queráis) con el que la mayoría, supongo, no estará de acuerdo. Por otro lado era, en definitiva, una declaración de amor hacia una novela que es, en mi opinión, la mayor obra de ciencia ficción que se ha publicado en años, pero que a casi nadie ha gustado por "difícil". Una obra poco popular, que es lo que en los Ignotus importa.Por último, el asunto se decide con los votos entregados en la propia Hispacón, y es evidente que Alfonso este año jugaba en casa. Le doy mi más sincera enhorabuena y me alegro un montón por su doblete. Es un gran tipo (me lo ha demostrado repetidas veces) y se merece cualquier premio. Personalmente doy las gracias a todos los que decidieron apoyar mi artículo. El hecho de que un trabajo de semejante naturaleza, de tesis (algo bastante inaudito en estos premios), contracorriente, se haya colado en la final, satisface del todo el motivo por el que fue creado. Junto a la creación de los premios Xatafi-Cyberdark es la prueba de que hay una cantidad importante de aficionados que ven el futuro del género en España de otra manera. Me congratulo de tal hecho.Santiago L. Moreno








